Global

Almagro: Abordar la situación de Venezuela en la OEA no es injerencia

Almagro: Abordar la situación de Venezuela en la OEA no es injerencia

La asamblea de la OEA sesionará hasta el miércoles 21 en Cancún, México y el tema de Venezuela puede volver a estar sobre la mesa.

El secretario general de la OEA advirtió que seguirán señalando el deterioro de la institucionalidad en Venezuela, así como la falta de independencia de los poderes de Estado, la cooptación del Poder Judicial por el Poder Ejecutivo, la tortura de los presos políticos, los asesinatos de manifestantes y la grave crisis social y humanitaria que padece el pueblo.

"El proceso no va a concluir hoy aunque haya una resolución, hay una crisis fuerte que va a continuar", lanzó.

Todas las fuentes consultadas consideran ese un escenario poco probable, teniendo en cuenta que nunca han logrado un apoyo tan alto para sus iniciativas sobre Venezuela y que el Gobierno de ese país está haciendo una intensa labor diplomática para impedirlo.

Existe un proyecto de resolución sobre Venezuela promovido por un grupo de 14 países formado principalmente por varios de Sudamérica y que incluye a México, y otro que viene de los países del Caribe, que también son 14 e incluye a pequeñas naciones que han sido beneficiadas por un programa venezolano de venta petróleo en condiciones preferenciales.

Previo al inicio del cuadragésimo séptimo período ordinario de sesiones de la asamblea general se realizará una la conferencia de prensa, a las 8:30 horas, que ofrecerán el canciller mexicano, Luis Videgaray, el secretario General, Luis Almagro, y el secretario General Adjunto, Néstor Méndez.

La canciller venezolana dijo que la OEA alienta los comportamientos violentos de la oposición.

Retó a Videgaray Caso a sostener un diálogo sobre lo que es la democracia, de lo cual -dijo- Venezuela tiene mucho que hablar y no así México al menos en lo que tiene que ver con la libertad de expresión.

La suya es la primera aparición de un representante venezolano en la OEA desde que el pasado 28 de abril el Gobierno solicitara la salida de la organización -que no será efectiva hasta 2019- tras convocarse una reunión de cancilleres en contra de su voluntad.

Llegar a un acuerdo no será fácil porque en una reunión de cancilleres se necesita el voto de 23 miembros para tomar cualquier decisión, los dos tercios de los 34 países representados (todos los del continente, salvo Cuba).