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En Brasil comienza juicio que podría quitar Presidencia a Michel Temer

En Brasil comienza juicio que podría quitar Presidencia a Michel Temer

La justicia electoral brasileña retomó hoy un proceso que puede desalojar del cargo al presidente Michel Temer por supuestas irregularidades en la campaña de 2014 y que determinará tanto la suerte del mandatario como la del propio país.

Los siete magistrados que componen el Tribunal deben pronunciarse sobre las denuncias que sostienen que la campaña fue financiada con recursos no declarados de empresas como la constructora Odebrecht, una de las protagonistas de la trama de desvíos orquestada alrededor de la petrolera estatal Petrobras, el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil.

El juicio había comenzado el pasado abril pero fue suspendido para escuchar a nuevos testigos, y ha sido retomado en medio de una gravísima crisis que se cierne sobre Temer, también investigado en la Corte Suprema por los supuestos delitos de corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita, según reseñó a agencia de noticias EFE.

La acusación fue contundente y afirmó que existen "incontables" elementos y testimonios que, desde su punto de vista, prueban que la campaña de ambos constituyó "un innegable abuso de poder económico y político", lo que debería llevar al tribunal a anular la victoria de Rousseff y Temer en las urnas.

El proceso, que hasta hace poco parecía condenado al fracaso, cobró relevancia tras la divulgación de una grabación en la que Temer parecía dar aval a la compra del silencio a un ex diputado preso y escuchaba al empresario cárnico Joesley Batista, mientras éste le contaba cómo trataba de tener bajo control a fiscales.

La reacción no se hizo esperar y la oposición y algunos aliados del poderoso Partido del Movimiento Democrático de Brasil (PMDB), que lidera Temer, se lanzaron a pedir su renuncia o la apertura de un proceso de "impeachement" (juicio político con fines de destitución).

Por primera vez desde la democratización que siguió a una férrea dictadura que gobernó entre 1964 y 1985, Brasil enfrenta el riesgo de perder a su segundo presidente en menos de un año.

En la calle, el descontento social se tradujo en concentraciones en las grandes ciudades -la última, convocada el domingo en Sao Paulo, concentró a decenas de miles de personas- en reclamo de la salida de Temer y de elecciones "directas" (generales), una opción que requeriría una reforma constitucional y que, por el momento, los partidos brasileños no parecen dispuestos a aceptar.

El TSE podría pronunciarse a favor de la anulación del mandato por irregularidades.

A raíz del juicio que comienza este martes, el Tribunal reforzará la seguridad en sus instalaciones para evitar complicaciones por las eventuales protestas que puedan surgir en las cercanías.