Muy pocos lugares de este Mundo revelan tanta maravilla y drama, ¿en cuántos de ellos uno llega a fundirse con su medio en cercana intimidad? En los Andes de Atacama, un enorme y yermo territorio de altura donde brotan los volcanes más altos del mundo simplemente pasa. Ocultos de nieve y roca, extintos, dormidos o con alguna vida en su interior, pertenecen al llamado "Cinturón de Fuego del Pacifico" y superan los seis mil metros de altitud. Colosales edificios naturales que en su morfología volcánica ostentan enormes cráteres. Áridos, desnudos, increíblemente injertos en un área de implacable sequedad. Perdidos, a días de vehículo y al límite de la inexpugnabilidad. Cercados por inabarcables salares y lagunas multicolores, las infinitas extensiones de enjutos pastizales que se pierden en los mil matices que presentan las laderas, hermanan naturalmente a Argentina con Chile, legitimando su condición de alojar a los grande vigías de América.